Málaga sienta las bases de cómo ha de ser la recuperación del turismo

  • Este artículo se ha publicado en Sustentur, el primer portal de noticias especializado en turismo sostenible y sustentable de México

El pasado 7 de junio, el mismo día que en España entraba en vigor el llamado pasaporte Covid, que permitirá que los turistas de la Unión Europea puedan empezar a viajar entre los países del continente sin restricciones ni cuarentenas, representantes del sector turístico andaluz se reunían en Málaga para establecer las bases de cómo debe ser la ansiada recuperación.

Fruto de ese análisis, en el que participaron representantes institucionales de la región, miembros de la academia, agentes de viajes, touroperadores o miembros de la patronal hotelera y de los diferentes subsectores turísticos, entre otros muchos, es el manifiesto de Málaga, que, como ya ha solicitado la Organización Mundial del Turismo (OMT) en varias ocasiones, establece la necesidad de que el nuevo modelo turístico nazca de la colaboración entre todos los actores, los destinos y la sociedad en su conjunto.

Igualmente, y esto es una alegría para todos los que llevamos años trabajando por la sostenibilidad, este manifiesto subraya que el turismo sólo podrá ser sostenible. El turismo tiene mucho que decir y que hacer para luchar contra el cambio climático y para contribuir a la conservación de la naturaleza; al igual que contribuye a la recuperación del patrimonio cultural y a la generación de empleo y riqueza.

Un turismo más sostenible, más respetuoso y más accesible. Esos son los tres pilares sobre los que el sector turístico andaluz entiende que debe pilotarse la recuperación del turismo en España y en el mundo. El manifiesto de Málaga -y eso también es importante- habla, además, de forma muy clara sobre derechos humanos, condiciones justas de trabajo y formación accesible para todos. No se habla de forma específica de innovación, pero entiendo que va implícito cuando resalta que las administraciones públicas deben incentivar aquellos proyectos que ofrezcan soluciones eficientes a los problemas del sector.

Resulta evidente que con un manifiesto no se va a cambiar la mentalidad largamente asentada en muchos de los actores turísticos, pero es una buena noticia que el resultado del año y medio de pandemia, con todas sus restricciones a la movilidad y con la profunda crisis económica que ha generado en tantos territorios, sea el convencimiento de que hay que ponerse en marcha para conseguir un nuevo modelo turístico. La partitura, desde luego, es buena. Ahora hay que esperar a escuchar el concierto. Éste es el texto íntegro del manifiesto de Málaga:

Manifiesto de Málaga

“El turismo mueve el mundo. Es hora de movernos nosotros para que resurja con fuerza.

En este punto de inflexión en el que nos encontramos, ha llegado el momento de replantear nuevas medidas y aptitudes hacia el turismo y todo lo que mueve a un nivel económico, social y político.

Es el momento de que los agentes que trabajamos en este sector, desde empresas, profesionales, destinos y turistas, nos unamos para compartir ideas, estrategias y soluciones a la hora de regenerar el turismo y hacerlo más adaptable a la nueva etapa que vivimos, más sostenible, respetuoso y accesible.

Por eso, hoy nos unimos con un manifiesto conjunto donde plantear y reafirmar las bases de este nuevo turismo.

El nuevo turismo aprende del pasado, se adapta al presente y se adelanta al futuro.

Es consciente de su relevancia como motor socioeconómico, priorizando medidas y políticas donde se respete y se promueva el bienestar social y económico de cada país, apoyando su desarrollo interno.

Priorizamos un turismo respetuoso entre receptores y visitantes, cumpliendo y velando por los derechos humanos, así como el respeto y protección de los animales y su bienestar, junto con la conservación de la flora autóctona del lugar.

Concienciándonos a nosotros y futuras generaciones a un turismo sostenible, protegiendo los recursos naturales, así como el patrimonio cultural del destino, promoviendo el consumo local y artesano para un desarrollo equitativo de su economía, y respetando las relaciones de convivencia que se generan entre el visitante y el receptor.

Un nuevo turismo que tiene en cuenta las medidas contra el cambio climático, reduciendo las emisiones de CO2 al planeta, teniendo en cuenta la conservación de la biodiversidad, y fomentando métodos más ecológicos para el transporte, el alojamiento y otras actividades del sector, contribuyendo en todo lo posible a reducir la huella contaminante y apostar por otras alternativas más sostenibles, cuidando así del planeta y sus seres vivos.

El nuevo turismo se trabaja desde las administraciones, las empresas, y los profesionales del sector, adecuando las políticas económicas y laborales en cuanto a la igualdad entre trabajadores, sin discriminación de sexo, y en unas condiciones justas, saludables y comprometidas con la conciliación laboral y los derechos fundamentales de los trabajadores.

El nuevo turismo debe contar con al ayuda de otros sectores que puedan complementar y mejorar la oferta turística, así como incentivar proyectos impulsados por administraciones públicas y privadas para la búsqueda de soluciones eficientes en transporte, alojamiento, estilo de vida… que contribuyan a un turismo más adaptable, sostenible e innovador.

También las administraciones y agentes dedicados a la difusión del turismo, la educación y la cultura, deben crear e impulsar planes educativos para niños y jóvenes, con el objetivo de fomentar la curiosidad y el conocimiento. Plantar esa semilla de la curiosidad, del vivir nuevas experiencias, visitando nuevos lugares para conocer de cerca la historia, la cultura, el arte y el idioma del lugar, así como educar en el respeto y la apuesta siempre por decisiones más sostenibles.

El nuevo turismo solo se entiende con la colaboración conjunta de todos: entes públicos y privados, empresas, instituciones, profesionales, destinos, receptores, visitantes… Es indispensable dar al turismo su importancia y puesto relevante como impulsor de la economía y como una de las apuestas por potenciar el desarrollo económico de cada país, con medidas sociales y económicas que siempre tengan su base en el respeto, la sostenibilidad y el desarrollo humano”.

Hoy entra en vigor en España el pasaporte Covid

El llamado pasaporte Covid entra hoy en vigor en España. Fue el pasado 20 de mayo cuando se aprobó en la Unión Europea el Certificado Digital Covid Europeo -ese es su nombre oficial-, en el que se incluirá la pauta de la vacunación completa, los anticuerpos o las pruebas PCR o antígenos realizadas. Con ello se pretende evitar cuarentenas y restricciones entre los países de la Unión Europea y otros que también se han incluido al documento, como Islandia, Liechtenstein, Noruega y Suiza. El sector turístico, después de un año y medio realmente duro, ha puesto todas sus esperanzas en este pasaporte, convencido de que ayudará a la movilidad de los turistas al menos, en una primera fase, de Europa.

A pleno rendimiento, el pasaporte empezará a funcionar el próximo 1 de junio, aunque algunos países, como España y también Alemania, Grecia, Croacia, Dinamarca, Polonia, República Checa y Bulgaria, han decidido adelantar su expedición para salvar la temporada turística. El documento es gratuito y está disponible tanto en versión digital como en papel. Si la versión que se obtenga es la digital se podrá almacenar en el móvil. En ambos casos habrá un código QR que contendrá la información esencial, como el nombre, la fecha de nacimiento, la fecha de expedición o la información pertinente sobre la vacuna recibida.

Cualquier ciudadano de los países adscritos podrá pedirlo, así como los familiares de los ciudadanos de la UE, sin importar nacionalidad, así como nacionales de terceros países residentes en la UE. En cualquier caso, la información que contiene en estos pasaportes no se conservará en los países visitados, ya que esta solo corresponde al país que expide el certificado. Hay que recordar que este pasaporte no será una condición indispensable para viajar y tendrá una vigencia de un año, por el momento. Y es que uno de los motivos que han retrasado la puesta en marcha del pasaporte ha sido, precisamente, el de si este tipo de documentos suponen o no un nuevo motivo de discriminación entre ciudadanos.

La idea principal es que con este certificado no se puedan imponer restricciones ni cuarentenas para los viajeros. Lo cierto es que la Unión Europea las contempla «cuando sea necesario y proporcionado para salvaguardar la salud pública», si bien se tendrán en cuenta los datos epidemiológicos de cada país. Así, en el caso de que la situación pueda complicarse cada Estado miembro tendría que notificarlo a la Comisión y a todos los demás países, con motivo de justificar la decisión de imponer las restricciones.

Lo que ha quedado claro es que el pasaporte Covid no será un requisito indispensable para viajar, pero sí podrán ponerse ciertas restricciones a todas aquellas personas que no hayan recibido la pauta completa de la vacuna con alguna de las aprobadas por la EMA (Pfizer, Moderna, AstraZeneca o Janssen). Sin embargo, también podrán incluirse vacunas presentes en la lista de vacunas contra el coronavirus aceptada por la Organización Mundial de la Salud, como la vacuna rusa, Sputnik V, o la vacuna china, Sinopharm. En el caso del segundo grupo, será cada Estado el que decida qué libertades se otorgan a los viajeros vacunados con estos viales.

Las PCR negativas seguirán siendo un requisito indispensable para los no inmunizados contra el coronavirus. Actualmente cada país tiene sus propios precios, los cuales pueden llegar a ser muy dispares. La Comisión Europea ha autorizado la movilización de 100 millones de euros para conseguir ‘abaratar’ el precio de estas pruebas, aunque previsiblemente no se beneficiarán los turistas. Las PCR no serán gratuitas, pero podrían ser más asequibles para todos aquellos que tengan que viajar por motivos de trabajo, educativos, familiares o médicos. Cabe destacar que también se aceptarán pruebas de antígenos, más económicas, y algunos países se abren a las serológicas, las cuales están ganando en precisión.

Hay que seguir analizando la situación del turismo para sentar las bases de la recuperación

La pandemia irrumpió súbitamente en nuestras vidas y ha cambiado, seguramente para siempre, nuestros de modos de existencia y subsistencia en este planeta que nos cobija. La Covid-19 ha tenido un impacto brutal en nuestro modelo social y económico, ya que las medidas de suspensión de las actividades que se adoptaron para contenerla han ocasionado una drástica contracción de la economía global. Así, según el Banco Mundial, nos encontramos ante la peor recesión desde la II Guerra Mundial, y la primera vez desde 1870 en que tantas economías han experimentado una disminución del producto per cápita.

Los efectos han sido devastadores en los países donde ha habido más contagios y en aquellos que dependen en gran medida del comercio internacional, el turismo, las exportaciones de productos básicos y el financiamiento externo, como lo son España y Marruecos, dos países vecinos y con una fuerte interrelación económica y social. Sin duda alguna, el sector que se ha visto más afectado negativamente a nivel mundial es el sector turístico.

No en vano, según el último Barómetro de la Organización Mundial de Turismo, el año 2020 ha sido el peor año de la historia del sector, con mil millones menos de llegadas internacionales y unas pérdidas estimadas en 1,3 billones de dólares en ingresos de exportación, una cifra que multiplica por más de once las pérdidas registradas durante la crisis económica global de 2009. La crisis ha puesto en riesgo entre 100 y 120 millones de empleos turísticos directos, muchos de ellos en pequeñas y medianas empresas.

En España, país en el que turismo aporta más del 12% del PIB, se han perdido nada menos que 43.000 millones de euros en ingresos procedentes de los turistas del exterior y los profesionales estiman la caída de actividad del sector en 106.000 millones de euros, reduciendo su contribución al Producto Interior Bruto (PIB) nacional hasta el 4,3%, frente al 12,4%. El derrumbe de la actividad turística, como es lógico, se ha trasladado al empleo. Alrededor de 315.000 estaban acogidos a un ERTE (suspensión de empleo o reducción de la jornada de trabajo) y 281.000 habían perdido su empleo, lo que supone una caída interanual del 28,5%, muy por encima de la del resto de la economía (-3,6%).

Marruecos, país vecino, mercado receptor y emisor de España, vive la misma situación crítica, el turismo es un sector clave en la economía nacional, representa el 7,1% del PIB nacional y una fuente importante de devisas para el país, entre los meses de enero y noviembre del año pasado (2020), los ingresos del sector turístico se han reducido en un 51% por las consecuencias de la crisis sanitaria y más del 35% de los trabajadores del sector han perdido sus empleos.

Ante esta situación tan complicada en ambos países y como anticipo a una recuperación del sector, es necesario establecer un análisis de la evolución del sector, anterior y durante la presente crisis de la Covid-19, en dos países que tienen muchas similitudes y complementariedades en el sector turístico y en una zona geográfica de gran relevancia turística a nivel internacional: Andalucía y las regiones del Norte de Marruecos.

Este es el objetivo del curso titulado ‘Turismo y Covid-19: estrategias y políticas de desarrollo turístico entre España y Marruecos para afrontar la pandemia’, que, dirigido por el catedrático de Turismo de la Universidad de Málaga, Enrique Torres Bernier, forma parte del ciclo de cursos de verano de la Universidad Internacional de Andalucía (UNIA). Esta acción formativa, en la que tengo el honor de participar, se celebrará del 5 al 8 de julio. Los 30 primeros alumnos que se matriculen gozarán de una beca gracias al acuerdo con CIFAL Málaga-UNITAR y el Ayuntamiento de Málaga. El curso está destinado a todos los profesionales, técnicos y cargos que intervienen en la cadena de valor del sector turístico en ambos países, así como a estudiantes e investigadores universitarios en las ramas de turismo, economía y geografía.

El curso tiene como objetivo principal establecer un balance de la situación actual del sector turístico en ambas orillas del mediterráneo occidental (España y Marruecos) y analizar las posibles vías para la recuperación y revitalización el sector en las dos zonas. Para ello, se realizará una aproximación a la realidad del sector, sus perspectivas, y las posibles estrategias y soluciones a adoptar tanto por las administraciones públicas como por los profesionales del sector para garantizar una recuperación sostenible a nivel medio ambiental, económico y social.

Esta recuperación, como propone la OMT, podría sustentarse en la colaboración entre mercados cercanos y afines como lo son el marroquí y el español; de ahí el interés en poder unificar criterios de análisis y convenir propuestas y soluciones conjuntas. En definitiva, realizaremos una radiografía del sector turístico en tiempos de la Covid-19 en España y Marruecos, y un banco de propuestas e ideas para la recuperación.

Toda la información sobre el curso puede encontrarse aquí.

Vuelve FITUR. La normalidad turística está más cerca

Hay expectación este año por la celebración de FITUR. La Feria Internacional de Turismo de Madrid, una de las más importantes del mundo y, desde luego, la más relevante para los mercados de habla hispana, se celebrará la próxima semana, del 19 al 23 de mayo, en lo que será la primera gran feria turística en todo el mundo desde el comienzo de la pandemia.

La cita está cargada de simbolismo. En 2020 FITUR se celebró en sus fechas tradicionales, a finales de enero. Tras esa celebración vinieron las suspensiones de la ITB de Berlín, la WTM de Londres y el resto de las grandes citas turísticas. Por tanto, FITUR fue la última gran feria antes de la llegada de la Covid-19 a nuestras vidas y será también la primera gran feria que renueve el calendario turístico mundial.

No será, sin embargo, la misma FITUR de siempre. Es evidente que no estamos aún en condiciones de reunir en un recinto cerrado a las más de 255.000 personas que pasaron por el recinto ferial de Madrid en 2020. La última edición de FITUR batió sus récords históricos, con la participación de 918 expositores titulares, 11.040 empresas y 165 países. Pero sólo el hecho de que FITUR abra sus puertas y pueda congregar a un buen número de profesionales y empresarios de todo el mundo es ya una buena noticia.

La reactivación está en marcha. Como ha explicado la ministra española de Turismo, Reyes Maroto, esta feria será también la primera gran experiencia de movilidad internacional segura en España tras la pandemia, con el objetivo de relanzar el turismo a nivel global. De hecho, esta cita permitirá mostrar que España es sinónimo de un destino de calidad y seguro y será el escaparate global para debatir sobre iniciativas como los pasaportes sanitarios, los corredores turísticos o las pruebas diagnósticas.

Precisamente, con el objetivo de maximizar la seguridad de todos los asistentes a FITUR y de delimitar un espacio ultraseguro para el desarrollo de la mayor convocatoria de la industria turística mundial, el recinto ferial de Madrid ha establecido la obligatoriedad de las pruebas PCR en origen, los test rápidos in situ, y un protocolo que reúne todas las medidas necesarias para ordenar el flujo de asistentes y su movilidad.

También se han decretadocontroles de aforo, el mantenimiento de las distancias de seguridad, la eliminación de contacto directo mediante el registro digital, y la incorporación de las últimas tecnologías para la seguridad sanitaria, el conteo de asistentes, y para la renovación del aire en los pabellones.

Todos los pabellones de Ifema estarán dotados con un sistema de ventilación que permite garantizar 100% de aire exterior, siendo capaces de renovar todo el aire del pabellón en poco más de veinte minutos, manteniendo en todo momento la temperatura de confort necesaria para el desarrollo de la actividad. De esta forma, la feria de Madrid sigue la estela que han marcado los eventos turísticos de estos últimos meses, como la cumbre del Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC), celebrada recientemente en Cancún (México); o la Tourism Innovation Summit de Sevilla.

Tal es la importancia de este FITUR 2021 que el Gobierno de España lo ha calificado como “acontecimiento de excepcional interés público”. Aún así, en la feria habrá stands, pero no folletos, las agendas deberán estar cerradas de antemano, no habrá espectáculos, desfiles y muestras de folclore, como estábamos acostumbrados, pero podremos vernos las caras sin necesidad de que los encuentros sean a través de una pantalla de móvil o de ordenador.

Los organizadores de la feria están pletóricos. Por las propias notas de prensa de Ifema se sabe que habrá pleno de participación nacional (Andalucía, por ejemplo, ocupará todo el pabellón 5, como es costumbre) y también cierta presencia latinoamericana (Argentina, Panamá, Perú, México, Costa Rica, Guatemala…). También habrá presencia de África (Marruecos, Mauritania, Túnez…) y de otros muchos lugares del mundo, que cubrirán las ausencias de algunos países fieles hasta ahora, como Japón.

Para el sector las expectativas también son buenas. Los profesionales tienen necesidad de volver poco a poco a la presencialidad, de verse de nuevo las caras. Está claro que en esta feria no se van a cerrar muchos acuerdos ni las cifras de negocio serán elevadas, pero ya se empieza a ver otro optimismo en el ambiente. Por mucho que las pantallas nos hayan salvado durante los meses más duros de la pandemia no podemos olvidar que el turismo es contacto y cercanía, aunque aún debamos seguir llevando la mascarilla.

¿Ha llegado el fin de los vuelos de bajo coste?

Las compañías de bajo coste existen desde hace más de 70 años. Fue en 1949 cuando la Pacific Southwest Airlines empezó a transformar los viajes en avión con sus operaciones en los aeropuertos más pequeños de la Costa Oeste de Estados Unidos, además de otras muchas novedades para la época, como los billetes automatizados o las máquinas de facturación automática. 

Sin embargo, la revolución del bajo coste se produce en fechas mucho más recientes, con la liberalización del transporte aéreo. En Europa, la aparición de este tipo de compañías, como Ryanair, EasyJet, Air Berlin o Vueling, transformaron, como nunca antes, el sector turístico y contribuyeron a la democratización de los viajes. 

Además, las ‘low cost’ permitieron que un gran número de ciudades medias, hasta ese momento ajenas al turismo, empezaran a convertirse en destinos para miles de viajeros. Antes, las rutas aéreas estaban de alguna forma monopolizadas por muy pocas compañías y la organización del tráfico solía hacerse de un modo que podríamos llamar ‘radial’: desde las pequeñas ciudades sólo se podía viajar a las capitales y de éstas al extranjero. 

Por el contrario, las compañías de bajo coste tienen un modelo de negocio muy diferente. Su objetivo es ofrecer rutas desde aeropuertos secundarios, con poco tráfico, lo que les permite estar menos tiempo en tierra. No podemos olvidar que estamos hablando de negocio y que cada minuto que los aviones están parados las compañías están perdiendo dinero. Los pequeños y medianos aeropuertos facilitan un aterrizaje y despegue con menor tiempo de espera y, por tanto, un menor gasto de combustible.

Paralelamente, muchos gobiernos municipales y regionales -aunque no quieran reconocerlo públicamente- otorgaron subvenciones a esas compañías para que se establecieran en sus aeropuertos, ya que vieron en las compañías de bajo coste una oportunidad única para atraer el turismo. Ciudades como Cracovia, Leipzig, Palermo, Dresde o Bilbao empezaron a situarse en el mapa turístico. 

Las compañías de bajo coste permitieron, por tanto, una posibilidad de rutas mucho mayor. Además, la liberalización del tráfico aéreo coincidió con el gran auge de Internet. Cualquier persona tiene ahora la posibilidad de comparar precios y comprar al momento, cosa que no ocurría hace unos años, cuando sólo se podía comprar billetes de avión a través de las agencias de viajes. Esto, evidentemente, también ha supuesto un ahorro importante en los costes. 

Hay otros muchos aspectos que contribuyeron a que el precio de los billetes de estas aerolíneas sea mucho más bajo que el de las compañías aéreas tradicionales: los aviones no suelen ser propiedad de las empresas, sino que están gestionados en régimen de leasing; las compañías prescinden de muchos de los servicios que ofrecen los aeropuertos (autobuses que trasladan a los pasajeros entre el avión y la terminal, plataformas que permiten la entrada en el aparato sin pisar la pista, etc.), los vuelos no ofrecen comida o revistas. 

Todo esto, como decimos, permitió bajar el precio. Y a menor precio, más viajes. Numerosos turistas multiplicaron sus escapadas con motivo de vacaciones, fines de semana o puentes festivos. Se consiguió, como hemos indicado antes, una democratización del turismo y una multiplicación de los destinos. Cualquier ciudad podía ser ahora un destino turístico. Las ventajas para el sector turístico eran evidentes. 

Pero, como en otras muchas cosas, no es oro todo lo que reluce. El aumento de los viajes trajo consigo un incremento de la contaminación y contribuyó a la masificación de muchas ciudades del mundo. Muchos residentes de ciudades hasta ese momento poco o nada turísticas, empezaron a sentirse expulsados de propias ciudades ante la llegada de millones de turistas. 

Esa era la imagen a la que muchas personas se habían acostumbrado. Hasta que llegó la Covid-19. Los efectos provocados por la pandemia han sido devastadores para el sector turístico, pero también han permitido que volvamos a disfrutar de nuestras ciudades sin masificación, que no haya que esperar colas interminables para ver un museo o que incluso se pueda pasear de forma tranquila. Y esto tiene consecuencias. 

Francia ha anunciado estos días su intención de prohibir los servicios regulares de transporte aéreo de pasajeros en los trayectos en el interior del país que puedan realizarse en tren en menos de dos horas y media, según indica el artículo 36 de la ley de lucha contra el cambio climático aprobada el 10 de abril por la Asamblea Nacional, pendiente de aprobación en el Senado.

La limitación de vuelos en favor de la alternativa ferroviaria es una de las medidas más innovadoras del proyecto de ley del clima y la resiliencia, presentado el pasado mes de febrero al Consejo de Ministros por la ministra de Transición Ecológica, Barbara Pompili. El texto asumido por el presidente Emmanuel Macron incluye buena parte de las propuestas elaboradas por la Convención Ciudadana por el Clima creada especialmente por el propio presidente Macron, con participación de entidades sociales, para el debate del problema climático.

Pese a que en algunos aspectos el proyecto supone un avance importante respecto a la actual legislación francesa sobre cambio climático y tiene como objetivo reducir sus emisiones de carbono, en Francia, en un 40% de aquí a 2030 con respecto a los niveles de 1990, durante las últimas semanas ha recibido numerosas críticas de diversos grupos ecologistas que consideran que debería ser aún más ambiciosa.

Entre los principales objetivos del artículo 36 de este proyecto de ley se encuentra la eliminación de los vuelos regulares de pasajeros entre París (Orly) y Nantes, Lyon o Burdeos, por poner algunos ejemplos. La Convención Ciudadana por el Clima había exigido renunciar a los vuelos domésticos en caso de existir alternativas de menos de 4 horas en tren, aunque finalmente se optó por las dos horas y media para no dejar territorios incomunicados. 

Pese a rebajar el margen de vuelo, la medida ha provocado la indignación de parlamentarios de diferentes bandos, a menudo elegidos en demarcaciones del suroeste de Francia, recordando que Airbus tiene su sede en Toulouse. Igualmente, han llegado numerosas críticas por el costo humano desproporcionado de la prohibición. 

Sin embargo, lo más destacado ha sido el debate que la medida adoptada por Francia supone para el sector turístico de toda Europa y no son pocos los empresarios que se preguntan si no estamos asistiendo al final de las compañías de bajo coste y, por tanto, al fin del turismo que hemos conocido en los últimos años. 

Ya antes de la pandemia, para moderar el impacto negativo del turismo, un movimiento ambientalista mundial llamado ‘vergüenza de volar’ (flight shaming en inglés) animó a los viajeros a evitar los viajes en avión. Hay que tener en cuenta que el sector del transporte es responsable de una cuarta parte de las emisiones de carbono en todo el mundo. La aviación representa poco más del dos por ciento de ellas, y antes de que comenzara la pandemia, el número de personas que tomaban vuelos comerciales no paraba de crecer. 

Ahora la preocupación por el daño irreparable de las emisiones de carbono de los vuelos está haciendo que un grupo creciente de viajeros cambie sus hábitos. Los defensores de un turismo más verde son optimistas con el hecho de que el brote de coronavirus no cambiará eso. Es evidente que tenemos que hay destinos a los que hay que seguir viajando en avión, pero parece que ha llegado el momento de equilibrar el crecimiento y el respeto al medio ambiente. Sin sostenibilidad, ya sabemos, no habrá turismo.

*Este artículo se ha publicado en Sustentur (México) gracias a la invitación del experto en turismo sostenible Vicente Ferreyra.

El turismo está preparado para iniciar la recuperación

Estaba claro que algo así iba a pasar. Si el año pasado, en pleno auge de la pandemia, el verano dio alguna que otra alegría al sector turístico, en este 2021, con un porcentaje cada vez más alto de la población vacunada, lo lógico sería pensar que ha llegado el momento de hablar de la recuperación. De hecho, las perspectivas para la próxima temporada de verano son relativamente positivas y, según el último informe sectorial de turismo de Caixabank, el segundo semestre del año registrará un impulso, que llevará al PIB turístico español a crecer un 80%.

Aunque de forma más moderada, también Exceltur habla de cierta recuperación. De hecho, esta plataforma empresarial cree que en el segundo trimestre de este año las caídas serán más moderadas, ya que los españoles empezarán a viajar en los meses de mayo y junio, una vez que se relajen las limitaciones administrativas y cierres perimetrales tras el fin del Estado de Alarma.

Dentro de una aún muy reducida visibilidad y grandes incertidumbres, los empresarios descuentan que no será antes del verano cuando se produzca una gradual reactivación y recuperación de la actividad turística en España, primero la demanda interna y posteriormente la externa, sujeto a los niveles de confianza que para entonces presente España en función, entre otros de sus niveles de vacunación y tasa de contención de contagios y de la vigencia del Certificado Verde de la Unión Europea que facilite la movilidad.

Sujeto a la volatilidad de múltiples condicionantes, la primera estimación de Exceltur para este verano es que el PIB turístico caerá un 34% con respecto a los niveles registrados en 2019, si bien con diferentes pautas de comportamiento e intensidades según los mercados y los segmentos de clientes, que derivarán en realidades muy dispares para las diferentes empresas, subsectores y destino.

Como consecuencia de todo lo anterior, al terminar el año el PIB turístico alcanzaría los 81.080 millones de euros, lo que se traduce en una caída de aproximadamente el 47% con respecto al año 2019. No es mal dato, sin embargo, teniendo en cuenta el largo periodo de parón que llevamos. De hecho, de cumplirse estas previsiones, el PIB turístico ya habría sumado este año casi 30.000 millones de euros más que en 2020.

Más allá de las cifras, el informe de Exceltur llega en esta ocasión con un añadido muy interesante: las recomendaciones de los empresarios para conseguir que la recuperación se acelere. Son diez propuestas que, como los Mandamientos, se resumen en dos: mejorar las ayudas y vacunar sobre todas las cosas. Estas son las recetas:

1. Agilización y ampliación del Plan de Ayudas Directas al Turismo: Se hace extraordinariamente urgente agilizar la llegada de las ayudas y establecer criterios comunes de prioridad y reparto entre las empresas

2. Aceleración de la vacunación y acceso gratuito a los test de antígenos, para posibilitar la movilidad de los españoles y elevar los niveles de confianza de cara al exterior. Adicionalmente, una vez cubiertos todos los grupos de mayor riesgo, priorizar la vacunación ciudadana en las regiones más dependientes del turismo extranjero y del propio personal del sector en contacto con el turista, igual que ocurre en otros países competidores (Ej. Italia, Grecia, Malta, Chipre, Turquía).

3. Asegurar que los términos y alcance final del Certificado Verde Digital (CVD) de la UE sean el instrumento vinculante preciso p para la mayor movilidad turística, evitando medidas restrictivas unilaterales (cuarentenas) al regreso a los países origen.

4. Procurar acuerdos bilaterales con los principales mercados turísticos en origen para España (especialmente aquellos que no forman parte de la Unión Europea, como EEUU o Reino Unido).

5. Reforzar la promoción internacional de verano para homologarnos a la fuerte competencia.

6. Extender el actual sistema de ERTE hasta diciembre de 2021, mientras se diseña uno de carácter más estructural.

7. Perseguir de manera más decidida las irregularidades y la pésima imagen de bajo control sanitario que están brindando los pisos turísticos con sus fiestas conexas en múltiples ciudades y destinos españoles.  

8. Asegurarse de que, al terminar el actual Estado de Alarma, no se generen actuaciones contradictorias y/o insuficientes en las distintas comunidades para garantizar que sigue la contención del virus en toda España y no se diluya la confianza para viajar y/o resurjan restricciones perimetrales que condicionen la movilidad interna o la externa.

9. Procurar una mayor y mejor asignación al turismo de recursos Next Generation, más proporcionado a su peso del 12,4% sobre la economía y a la gran magnitud de sus retos estructurales pendientes.

10. Destinar fondos a la reconversión de destinos maduros del litoral que suponen nada menos que el 8,5% de la actividad y el 8,8% del empleo de toda la economía española y apoyado en una fuerte involucración del sector privado.

Evidentemente, -y esto es apunte mío, dada la omisión de Exceltur-, todo este proceso tiene que pasar por la sostenibilidad, que, como se ha explicado estos días en el 20 Congreso Global de la World Travel & Tourism Council que se está celebrando en Cancún (México), no es una etiqueta que pueda sumársele al turismo, sino la propia esencia de su futuro.

Natura Málaga apuesta por el turismo sostenible como elemento de desarrollo

Estaba previsto que se celebrara en marzo del año pasado, pero la pandemia se cruzó por medio. La Feria de Vida Saludable y Sostenible Natura Málaga, como tantas otras cosas, fue suspendida. Sin embargo, poco a poco vamos recuperando nuestra vida y, por supuesto, seguimos renovando, con más fuerza aún nuestra apuesta por la sostenibilidad. Este año Natura Málaga estrena nuevos contenidos en torno al desarrollo de un turismo basado en los principios de sostenibilidad y responsabilidad, que calarán tanto en el programa de actividades como en la zona expositiva.

Así, Natura Málaga y CIFAL Málaga-UNITAR han impulsado la jornada profesional ‘El turismo sostenible como elemento de desarrollo’ en la próxima edición del salón, que, organizado por FYCMA (Palacio de Ferias y Congresos de Málaga), tendrá lugar del 14 al 16 de mayo. El encuentro, novedad este año, coincidirá con la primera jornada del evento para abordar la gestión del turismo y los territorios desde una perspectiva sostenible y con un mínimo impacto sobre el medioambiente y la sociedad.

Tengo, además, la suerte enorme de moderar esta jornada, que contará con un amplio programa que incluye la presentación oficial de los Planes de Sostenibilidad Turística por parte de la subdirectora general de Desarrollo y Sostenibilidad Turística del Ministerio de Industria, Comercio y Turismo, Ana Muñoz. Este proyecto tendrá una inversión de más de 1.800 millones de euros que irán destinados a modernizar destinos pioneros, desarrollar territorios de interior y potenciar lo urbano.

Posteriormente, tendremos una mesa de debate con la participación de la concejala de Turismo, Promoción de la Ciudad y Captación de Inversiones del Ayuntamiento de Málaga, Rosa Sánchez; así como del diputado de Medio Ambiente, Turismo Interior y Cambio Climático de la Diputación Provincial, Cristóbal Ortega; el decano de la Facultad de Turismo de la Universidad de Málaga, Antonio Guevara; la directora de la Fundación Starlight, Antonia Varela; y la directora para Europa de Planet4People, Ernestina Rubio. Los expertos aportarán buenas prácticas sobre cómo los destinos deben enfocar su desarrollo hacia un turismo responsable y sostenible en línea con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) promovidos por Naciones Unidas.

Entidades y empresas especializadas

Natura Málaga contará en 2021 con la presencia de iniciativas, entidades y empresas que fomentan el desarrollo de la actividad turística bajo criterios de sostenibilidad. Así, tendrán presencia los proyectos Senda Litoral, la Gran Senda y Málaga Viva de la Diputación provincial a través del área de Medio Ambiente, Turismo Interior y Cambio ClimáticoSe trata de unas iniciativas especialmente relevantes que integran toda la riqueza natural de la provincia y cuya apuesta por el salón viene a potenciar la adquisición de hábitos de vida saludables, sostenibles y responsables con el medioambiente.

También participará la Fundación Starlight creada por el Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) y dedicada a la protección del cielo nocturno, la difusión cultural de la astronomía y el desarrollo económico sostenible local a través del astroturismo; así como la Federación Andaluza de Campings, que representa al 60 por ciento de las plazas de camping y bungalós de Andalucía.

Natura Málaga está organizado por FYCMA (Palacio de Ferias y Congresos de Málaga). Son socios la Diputación de Málaga a través de la marca promocional de productos agroalimentarios ‘Sabor a Málaga’, de los proyectos Senda Litoral, Gran Senda y Málaga Viva -Área de Medio Ambiente, Turismo Interior y Cambio Climático-. Ecovalia actúa como colaborador estratégico. Además, Eventos del Motor, Automociona, el Instituto de Estudios del Yoga e Impact Hub Málaga también son colaboradores.

FYCMA, espacio seguro

FYCMA ha implementado un riguroso protocolo para que organizadores, expositores, proveedores, participantes y asistentes puedan llevar a cabo su actividad con las máximas garantías de seguridad durante los eventos presenciales celebrados en el recinto. Entre las medidas adoptadas destaca la adecuación de los espacios a través de delimitaciones y señalización para asegurar una distancia interpersonal, establecimiento de flujos de entrada y salida e itinerarios para una movilidad segura por el edificio, aforos limitados, diferenciación entre asientos habilitados e inhabilitados, intensificación de la limpieza y desinfección a través de la intervención permanente de personal cualificado durante el evento, se podrán encontrar puntos de dispensación de gel desinfectante distribuidos en diferentes zonas, apuesta por la digitalización para evitar elementos de necesaria manipulación y toma de temperatura a los asistentes a su llegada al recinto, entre otras.

Pongamos un poco de esperanza al turismo

Busca uno información sobre turismo y no encuentra más que malas noticias. El primer trimestre del año ha sido malo. Peor incluso de lo que se esperaba. El pasado mes de enero Exceltur, la alianza que reúne a los principales grupos empresariales del sector turístico español, anticipaba una caída en la actividad cercana al 80%, cifra que finalmente ha superado el 85%, ya que los cierres perimetrales y las restricciones a la movilidad han impedido cualquier tipo de viaje -incluido de los nacionales- en prácticamente todo el territorio.

A esto se unen las restricciones decretadas en la mayoría de países europeos para atajar la tercera ola y este principio de la cuarta, lo que ha provocado que el 96% de la demanda internacional haya estado paralizada. Paralelamente, muchos hoteles han estado cerrados este periodo, porque ha habido menos turistas, pero también porque no ha habido viajes de negocios. Las pernoctaciones en hoteles cayeron un 86% en los dos primeros meses del año.

“Las expectativas de niveles mínimos de actividad en los primeros meses de 2021 se extienden entre todos los subsectores de la cadena de valor turística, situándose en el rango más negativo aquellos vinculados a la movilidad entre fronteras y desplazamientos por turismo de negocio, con mucho peso en estos meses, por las exigencias de teletrabajo derivadas de la situación sanitaria”, señalaba Exceltur en sus previsiones. Y se han cumplido a rajatabla.

Lo peor es que las previsiones para el segundo trimestre (marzo-junio) tampoco son nada buenas. El sector esperaba la Semana Santa como agua de mayo, pero las restricciones han impedido los grandes movimientos a los que estábamos acostumbrados hasta que la pandemia se cruzó en nuestras vidas. Ayer, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, echó un nuevo jarró de agua fría a los empresarios, al anunciar que no será hasta finales de agosto cuando se consiga la ansiada inmunidad de rebaño, con la vacunación de al menos el 70% de la población española.

Hoy no eran pocos los empresarios que, tras este anuncio, daban también por perdido el verano. ¿Será así? Sinceramente, no lo creo. Está claro que no va a ser el verano de 2019, pero sí será mejor que el del año pasado. No podemos olvidar que aunque el ritmo de vacunación sea lento, en junio habrá un amplio sector de la población inmunizado. Además, la gente tiene ganas de salir, de distraerse, de viajar. Pese a las restricciones, en Semana Santa los ciudadanos se han movido por los pueblos de alrededor, han buscado casas rurales, han disfrutado de los parajes naturales. Hay ganas de turismo.

Es evidente que el verano, como decía Exceltur, se verá condicionado por la recuperación económica, por disponibilidad de renta de las familias de los mercados emisores para viajar y, sobre todo, por la vacunación; pero me atrevo a augurar desde aquí que no va a ser tan malo como algunos piensan. Pongamos un poco de esperanza.

La túnica del Nazareno

Nuestra memoria no es siempre un recurso fiable, está sometida a fallos. Muchas de las cosas que consideramos ciertas es posible que nunca sucedieran. El cerebro busca atajos que modifican nuestros recuerdos, conduciéndonos a ideas erróneas e incluso a recordar cosas que nunca tuvieron lugar. Si esto pasa con nuestra propia memoria, qué no sucederá con los recuerdos que obtenemos a través de terceros.

Sin embargo, hay escenas, estampas, momentos, que se apegan tan vivamente a la mente que es imposible que pudieran ser producto de la imaginación. Todo lo contrario. Forman parte tan sustancial de nuestra existencia que nos acompañan allá donde vamos e incluso empiezan a moldear nuestra forma de ser. Algo así me sucede con mis primeros recuerdos cofrades, tan unidos a la vida de mi abuena materna, Alarcón Jaime (1919-1999).

Algunos de ellos los conté en el Pregón de la Semana Santa de Mijas de 1995. El que ahora cuento sale hoy por primera vez de mi yo más íntimo. Alrededor de la mesa camilla estamos sentamos mi abuela y yo. Me cuenta cosas de su infancia y primeros años de juventud, cuanto vivía en la sacristía de la ermita de San Sebastián, con su abuela y su tío. Allí aprendió a tocar el armonio y a cantar completa la misa de Angelis. Inevitablemente afloran los recuerdos de la Guerra Civil.

Es julio de 1936. Mi abuela lo contaba con tanto detalle que hasta parece que puedo sentir el miedo de aquella noche de verano. El humo parece colarse por todos los rincones. En La Muralla han hecho una pira con las imágenes, los bancos, los cuadros y muchos de los enseres de la Parroquia. En San Sebastián han envuelto al Nazareno con unas mantas. La imagen colocada en el suelo, como si fuera un difunto al que están amortajando, causaría una honda impresión en una niña que entonces tenía sólo 16 años. La idea, me contaba, era esconder al Nazareno en la casa de Don Pedro Gutiérrez.

No fue posible. Alguien dio el chivatazo y Mijas perdió para siempre uno de sus iconos devocionales más queridos y una obra de arte incalculable. Sí se salvó su maravillosa túnica de estilo antequerano. La había estrenado siete años antes. Mi abuela la metió en una cesta, debajo de un montón de trapos. Cuando los radicales entraron en San Sebastián revolvieron cajoneras y armarios, pero no la encontraron. La túnica estaba en el patio, como si hubiera sido un montón de ropa vieja.

Pasada aquella noche de espanto, en la que se perdieron imágenes, cálices, retablos y enseres, mi abuela entregó la túnica a la familia que tuvo guardada en un colchón de lana hasta que terminó la Guerra. Después no dejaría de ir a San Sebastián ni un solo día a lo largo de toda su vida. Supongo que muchas veces, delante del Nazareno de Castillo Lastrucci, recordaría aquellos sucesos y volvería a ver aquel notro Nazareno destruido para siempre en julio del 36.

Hoy, veinte años después de la muerte de mi abuela, me recrimino no haber prestado más atención a los detalles, no haber apuntado los nombres de quienes aquella noche infausta intentaron salvar el patrimonio devocional del pueblo, no haber preguntado más cosas. Lo importante, sin embargo, está contado. Y me llena de orgullo saber que, gracias a la labor de mi abuela, que aquella noche cogió la túnica del Nazareno y la escondió en el patio de la que era su casa, pudo salvarse una pieza que hoy es una de las joyas de nuestro patrimonio cofrade.

*Este artículo ha sido publicado esta Cuaresma en la revista ‘La Tableta’ que publica la Real y Venerable Hermandad del Dulce Nombre de Jesús Nazareno, María Santísima de los Dolores y San Juan Bautista de Mijas

Málaga presenta un nuevo plan estratégico para ser un destino inteligente, sostenible e inclusivo

El alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, acompañado de la concejala de Turismo, Promoción de la Ciudad y Captación de Inversiones, Rosa Sánchez, ha presentado esta mañana el Plan Estratégico Turismo de Málaga 2021-2024 cuyo objetivo es consolidar a Málaga como un destino inteligente, sostenible e inclusivo y, de esta manera, aumentar aún más la competitividad y la posición de liderazgo de la ciudad dentro de los destinos turísticos nacionales e internacionales, según ha informado el Ayuntamiento en una nota de prensa.

El Plan Estratégico de Turismo (PET) 2021-2024 tiene como foco crear una ciudad para visitar, vivir e invertir; sustentado en los valores sólidos con los que cuenta Málaga, fruto de todo el trabajo realizado, y para que se conozca como un destino innovador, inteligente, diverso, inclusivo, accesible y seguro.

Entre los puntos de partida del Plan, además de los valores mencionados, se encuentra la solidez del destino en cuanto a la atracción del turista cosmopolita, con motivaciones turísticas combinadas, como la cultura, la gastronomía, sol y playa, turismo urbano, etc. También se parte de mercados consolidados nacionales (Madrid, Cataluña, País Vasco) e internacionales (Reino Unido, Alemania, Francia, Países Nórdicos, entre otros).

De esta forma, el Plan se estructura a través de 4 fines – Gobernanza Turística; Innovación y Tecnología Turística; Sostenibilidad del Turismo en Málaga; y Accesibilidad Turística- que se materializan en 13 retos que, a su vez, recogen un total de 46 proyectos claves calendarizados; si bien, como es un plan dinámico y vivo, se irán incorporando nuevas acciones por lo que se estima que se superarán los 50 proyectos.

Los 13 retos son los siguientes: desplegar un nuevo modelo de gestión; avanzar en la digitalización y el conocimiento; facilitar la permeabilidad y convivencia del destino; perfeccionar y consolidar los segmentos maduros; desarrollar segmentos asociados a los visitantes de alto valor añadido; crear nuevos atractivos para nuevos mercados; crear un entorno aún más seguro; progresar la notoriedad de la marca y la venta online; desarrollar la innovación en el destino y entre sus agentes; generar experiencias memorables del visitante en toda la cadena de valor; aumentar la accesibilidad del destino; potenciar la conectividad aérea; y desarrollar nuevos espacios y recursos para la actividad turística.

Así, Málaga seguirá trabajando para crear nuevas ofertas tractoras y potenciar los segmentos clave que atraigan más visitantes; se impulsará la atracción de viajeros de calidad y el retorno económico, fortaleciendo el atractivo del destino y se trabajará para potenciar los recursos turísticos de la ciudad con el fin de ofrecer una oferta más competitiva y diferencial.

METODOLOGÍA Y PARTICIPACIÓN

En el desarrollo del Plan Estratégico de Turismo 2021-2024 se han contemplado diversas líneas de investigación y recogida de datos e información para conocer la competitividad de Málaga en el marco turístico nacional e internacional. Para ello se ha trabajado mediante la metodología de benchmarking, un sistema de referencia que permite identificar nuevas oportunidades de mercado para el desarrollo de la ciudad.

Se ha llevado a cabo un proceso participativo e integrador. Para ello, se han estudiado las necesidades de los agentes del sector, las bases de los destinos turísticos inteligentes y las tendencias en turismo.

Una de las acciones más importantes llevadas a cabo al respecto ha sido la realización de un total de 9 mesas sectoriales de segmentos, coordinadas desde el Área de Turismo y Promoción de la Ciudad, en las que ha participado más de un centenar de profesionales para analizar las necesidades y retos turísticos de la capital. Estos segmentos, tenidos en cuenta para el desarrollo del plan, han sido las mesas MICE; cruceros; idiomática-educativa; enogastronomía; cultural y city break; naturaleza, golf, sol y playa; audiovisual; lujo y compras; y salud y bienestar.

Asimismo, en el Foro de Turismo de la ciudad correspondiente al mes de enero se presentó el avance del mismo. Para la elaboración del plan también se han tenido en cuenta las conclusiones extraídas del informe de Segittur “Destino Turismo Inteligente” y las tendencias turísticas de organismos como la Organización Mundial del Turismo (OMT) y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

TRECE RETOS ESTRATÉGICOS

Todas estas líneas estratégicas se concretan en la puesta en marcha de 13 retos que, a su vez, se disgregan en objetivos concretos. Recoge, así, en torno a 50 proyectos ejecutables, calendarizados y medibles, debidamente alineados con los Objetivos de Desarrollo Sostenible y los diferentes segmentos turísticos malagueños. Los 13 retos son:

Nuevo modelo de gestión: el Plan Estratégico de Turismo 2021-2024 se propone desplegar un modelo de gestión en la entidad para mejorar la programación, ejecución y seguimiento de las acciones de desarrollo del Área de Turismo del Ayuntamiento de Málaga. Para ello, se van a llevar distintos proyectos clave, dentro de este primer reto estratégico, entre ellos: definir y desplegar un modelo de gobernanza; y actualizar los instrumentos normativos y las ordenanzas, entre otros.

Digitalización y conocimiento: El avance de Málaga en materia de digitalización y conocimiento es otro de los retos recogidos en el plan. El propósito de este reto es mejorar la información para la adopción de decisiones relativas a la orientación estratégica del turismo en Málaga.

Para ello, se prevé contar y elaborar un mapa con nuevas fuentes y necesidades de información en turismo, desplegar un sistema para realizar el seguimiento de los visitantes y agentes segmentados, y mejorar la información aportada por el Observatorio de Turismo a través de nuevos indicadores y cuadros de la web “Málaga en cifras”.

Igualmente, este segundo reto prevé, entre sus proyectos clave, establecer un mecanismo de vigilancia tecnológica, implantar un sistema turístico de Big Data con fuentes estables en el tiempo: redes sociales, TPVs, dispositivos móviles, sensores o aplicaciones, y mejorar la información aportada por el SID diseñando, para este fin, una herramienta que permita a Málaga disponer de un cuadro de mando digital para la toma de decisiones.

Permeabilidad y convivencia del destino: La hoja de ruta del turismo para los próximos años incluye también el trabajo en materia de mejoras en la convivencia del destino y la percepción de la ciudadanía. De este modo está previsto diseñar acciones comunicativas internas y externas e impulsar la participación pública en la estrategia turística, entre otros objetivos.

Para ello, se va a definir y desplegar un plan de comunicación, se va a impulsar la participación en la estrategia turística y se va a mejorar la percepción del ciudadano sobre el turismo. Además, dentro de este tercer reto estratégico de facilitar la permeabilidad y convivencia del destino, se prevé evaluar y mejorar la satisfacción de los agentes del sector y progresar en los estudios de percepción de los visitantes.

Perfeccionar y consolidar los segmentos maduros: Igualmente, desde el Área de Turismo se está trabajando en perfeccionar aquellos segmentos ya maduros. Es el caso del sector cultural y City Break en el que se va a presentar una propuesta que integre a toda la ciudad y busque la digitalización, geolocalización a través de las TICs. Para ello, además, se va a aumentar la atracción del destino definiendo el perfil del consumidor “cultural y city break” y proponiendo la búsqueda de nuevos mercados a través de un micro-site con información novedosa.

En el caso de los cruceros se va a desplegar un plan para atraer barcos temáticos y al crucerista premium mejorando la conectividad y trabajando en seguridad y salud y analizando el perfil del crucerista. En este sentido, también se va a trabajar en las nuevas tecnologías y digitalización para mejorar la experiencia del usuario y la promoción y comercialización de Málaga como destino de cruceros.

Igualmente, se van a redoblar esfuerzos para que Málaga sea reconocida como puerto verde y se van a establecer alianzas con otros puertos del mediterráneo y del atlántico poniendo en valor la autenticidad y la esencia local de Málaga.

También está previsto continuar trabajando en materia de turismo educativo-idiomático y en las Meetings, Incentives, Conventions and Exhibitions/Events (MICE) para convertir a Málaga en un punto de encuentro de grandes eventos internacionales, utilizando la tecnológica en dichos eventos y disponiendo de nuevas “venues” que sean espacios más urbanos e innovadores.

Atraer a visitantes de alto valor añadido: El quinto reto estratégico busca desarrollar el potencial de Málaga como foco de atracción para visitantes de alto impacto económico en la ciudad, a través de acciones concretas de turismo enogastronómico, de naturaleza y playa, golf, salud o cinematográfico.

Para ello, el Plan Estratégico 2021-2024 recoge, como proyecto clave dentro de este reto, desplegar un plan de desarrollo del segmento Enogastronómico a través de la promoción del producto malagueño, la recuperación del sector primario y la creación de una imagen de marca de alta gastronomía a nivel internacional ligada a la filosofía KM0.

Además, este reto prevé desplegar un plan de desarrollo del segmento Naturaleza y Playa. Para ello, desde el Área de Turismo se va a trabajar en el posicionamiento online a partir de la digitalización de los recursos y actividades, en una plataforma única; se va a impulsar a Málaga como destino sostenible que pone en valor sus recursos naturales a través de la presencia online y se va a diseñar una red de senderos que pongan en valor los espacios verdes de la ciudad.

En los próximos cuatro años también se va a desplegar un plan de desarrollo del segmento Premium, Golf y Shopping para defender la marca de lujo y compras de Málaga y de desarrollo del segmento Salud y Bienestar. Para ello se llevará a cabo un estudio de mercado que permita conocer las necesidades de este segmento, disponer de datos y trabajar de manera proactiva.

En el marco de lo audiovisual y cinematográfico, se va a trabajar en que Málaga sea una alternativa para la industria cinematográfica a través de un programa para la inversión y promoción de incentivos para la industria, fondos europeos dedicados a la formación, con un catálogo con toda la oferta disponible para producir cualquier formato cinematográfico en la ciudad, etc.

Nuevos mercados atractivos: igualmente, el Plan Estratégico 2021-2024 explora nuevas oportunidades para el desarrollo del turismo en Málaga. Para ello, será desplegado un esquema de atracción que integre diversos mercados, comenzando por los propios residentes de la ciudad y finalizando por mercados emisores internacionales de alto valor.

El objetivo es consolidar a Málaga como destino preferente en mercados como el europeo y atraer visitantes y residentes de la Costa del Sol, entre otros. Este reto propone atraer a los turistas residentes de la capital y Costa del Sol, consolidar el posicionamiento de Málaga en los mercados europeos y atraer visitantes internacionales de valor.

Seguridad y entorno seguro: Por otro lado, en materia de seguridad, el plan prevé situar a Málaga como un referente, dando a conocer los sellos de seguridad, calidad e higiene obtenidos.

Para ello, se va a consolidar la seguridad sanitaria de los agentes del sector maximizando la seguridad desplegada en los procesos, las personas, la higiene y las instalaciones y se van a dar a conocer los sellos de seguridad e higiene logrados por los empresarios de Málaga.

Progresar la notoriedad de la marca y la venta on line: la notoriedad de la marca Málaga y la actualización del Plan de Marketing de la ciudad son otros de los retos recogidos en el Plan Estratégico 2021-2024.

En este aspecto se busca generar atracción de nuevos visitantes, fidelidad de aquellos que ya han visitado la ciudad, así como el aumento de las ventas en la estancia. Para ello serán desplegadas acciones de promoción programadas y coordinadas, tanto digitales como off line, además de la venta online de productos del destino.

Aumentar la innovación entre el destino y los agentes: otrode los propósitos recogidos es aumentar la capacidad de innovación de los agentes del destino, haciendo que Málaga presente propuestas de valor innovadoras y disruptivas a sus visitantes.

Para ello, se va a crear un eje específico de turismo inteligente, dentro del Plan Estratégico de Innovación Málaga Smart y se va a dotar a las empresas del sector de herramientas para incorporar la innovación a sus organizaciones.

Experiencias memorables: conseguir que la experiencia del visitante sea memorable es otro de los retos estratégicos recogidos en el Plan de Turismo.

Para ello, se va a desarrollar una App única que recoja toda la información de interés para el visitante, se van a implantar certificados https en páginas web municipales, se va a sensorizar la experiencia del visitante y se va a mejorar la red de oficinas de información turística.

Mejorar la accesibilidad: El Plan Estratégico de Turismo 2021-2024 contempla aumentar la accesibilidad del destino a través del despliegue de un Plan de Turismo Accesible, mejoras en la información y canales digitales y formación sobre accesibilidad. 

Potenciar la conectividad aérea: mediante nuevas alianzas de promoción del aeropuerto es el propósito del reto doce del Plan Estratégico.

A través de él se pretende reforzar alianzas para la promoción del aeropuerto con nuevas conexiones y desarrollar acciones para reforzar el recurso aeropuerto a través del diseño de un plan de acción promocional.

Generar nuevos espacios turísticos: el último de los retos tiene como objetivo aprovechar todo el potencial de los recursos turísticos de la ciudad a través de la digitalización. De esta manera la ciudad tendrá una mayor oferta de valor, más competitiva y con más posibilidades de negocio en el sector.

Además, para monitorizar todos estos objetivos y el grado de cumplimiento de los mismos, se ha puesto en marcha un cuadro de mando de resultados que recogerá los principales inputs de cada uno de los segmentos y retos.

El Plan Estratégico de Turismo 2021-2024 estará disponible en la web de Turismo para su descarga y consulta: http://www.malagaturismo.com/